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Brasil – Buscando competitividad, red particular amplia búsqueda por el uso racional de energía. No obstante, para el especialista, falta de conocimiento todavía es obstáculo para el crecimiento de la eficiencia energética en el sector

Tiago Reis, para  Procel Info

Brasil – Hospitales públicos y privados están invirtiendo alto para obtener un uso eficiente de energía eléctrica y en consecuencia  reducir los costos con ese insumo. Con la posibilidad de racionamiento y el aumento de la cuenta de luz, las unidades de salud precisan  adecuarse  para no ser sorprendidos con los altos valores de las tarifas. Pero tornar eficiente el consumo de energía en esas unidades es una actividad compleja, ya que un hospital funciona 24 horas por día durante los siete días de la semana. Además, la demanda de energía es muy  elevada, ya que muchos equipos poseen un alto consumo de energía, lo que torna todavía mayor ese desafío. Por eso, la gestión de energía ganó un papel fundamental en la administración de los hospitales brasileños, tanto los de la red particular, que buscan competitividad para a adquirir nuevos clientes, como los de la red pública.

Un edificio hospital es considerado un proyecto extremadamente complejo debidos a sus diversas necesidades específicas. Por lo tanto, cumplir con los  criterios de eficiencia energética y sostenibilidad torna esas unidades todavía más complejas. Incluso con las dificultades inherentes al sector, la preocupación con la eficiencia energética ha aumentado los  últimos años. Hospitales como el Sírio-Libanês, en São Paulo, y  Mater-Dei, en Belo Horizonte, implementaron recientemente programas que apuntan a reducir la demanda por energía eléctrica. Incluso con las altas inversiones, los resultados están apareciendo.

El Hospital Sírio-Libanês recientemente concluyó la expansión de su unidad en el barrio Bela Vista,  capital paulista. Los bloques E, F y G se concibieron  con o objetivo de alcanzar el máximo de eficiencia energética. Para ello, las nuevas torres, de 16 pisos, poseen una serie de recursos para mitigar el consumo de energía, que van desde la compra de equipos más eficientes hasta la utilización de vidrios que reflejan la luz solar y nuevos sistemas de condicionamiento de aire y calentamiento de agua. También  se implementaron sistemas de automoción para ajustar la demanda de energía con las necesidades de cada momento, lo que permite un mejor control del recurso y adecuar la carga de energía de acuerdo con la ocupación del hospital en cada horario, lo que amplia los niveles de eficiencia energética durante las 24 horas del día.

Según el  gerente de Mantenimiento del Hospital Sírio-Libanês, Humberto Rodrigues da Mata, las unidades del grupo ya invierten hace algún tiempo en medidas que valorizan el uso eficiente de energía. Los proyectos se desarrollan y  estudian para conseguirla  mejor viabilidad técnica y económica para que el hospital pueda alcanzar el mejor desempeño de eficiencia energética y operacional. Él  destaca, que entre las innovaciones implementadas en las nuevas torres está la nueva central de agua helada, que redujo el consumo en 40% el consumo de energía si comparado con el sistema antiguo. El sistema de calentamiento de agua, que se utiliza en la nueva unidad y en los edificios  antiguos, también se optimizó y  redujo cerca de 1/3 la demanda energética del sistema.

“Se invirtieron en calentamiento de agua una combinación que utiliza cuatro sistemas, el solar, bomba de calor, gas natural y energía eléctrica. Todo esto, de forma eficiente y automatizada, se optimiza la utilización en el  mejor punto de performance, lo que produce una  economía del orden del 30% en comparación con un sistema convencional”, explica Humberto.

El gerente también destaca que el hospital ha invertido en la  modernización del sistema de iluminación de sus unidades. En los nuevos bloques se implemento  un sistema de alto rendimiento que proporciona un bajo consumo de energía, en torno de 6,6 kilovatios por metro cuadrado. Ya la parte antigua, fue toda modernizada por medio de un retrofit e instalación de iluminación de LED, que se controla por un sistema de automoción de edificio que es capaz de interactuar con todas las modalidades utilitarias, como iluminación, aire acondicionado, calentamiento de  agua, sistemas de ascensores, lo que sumado, genera un potencial de ganancia del orden del 20%, por medio de la optimización operacional. Humberto también revela que otro ponto importante en la cuestión de la  eficiencia energética es el  hecho  de que las nuevas torres se concibieron  con vidrios de alto desempeño en su fachada. Esta tecnología evita la insolación y la propagación de calor en el ambiente, lo que provoca una reducción significativa en la utilización el aire acondicionado. El gerente enfatiza que esas medidas asociadas al compartimiento  de las tecnologías más modernas entre las nuevas torres y la estructura antigua forma parte de las directrices del hospital que busca alcanzar el máximo de eficiencia y sostenibilidad en  sus operaciones.

La modernización de los sistemas de iluminación y equipos más eficientes pueden reducir, en media, 30% el consumo de energía de los hospitales.

“La construcción de la  nueva torre forma parte del momento actual del hospital de buscar una certificación gold, por medio de una construcción sostenible. Pero es una práctica nuestra ya, a través de los años, haber hecho economía y operación utilitaria de la forma más eficiente posible, aplicando reductores de consumo de agua, aplicando la mejor posibilidad de calentamiento de agua por medio de una matriz eficiente, sistema de automatización de edificios. Todo esto todo liga la nueva construcción con la parte antigua del hospital trayendo los beneficios para un contexto mayor”, puntúa Humberto.

Otra unidad hospitalaria que amplió las inversiones en eficiencia energética los últimos años fue el  Mater Dei. Localizado en Belo Horizonte el grupo, en más de 30 años de actuación, buscó siempre adoptar las mejores prácticas de eficiencia energética, hídrica y sostenibilidad en sus espacios. Un ejemplo práctico de esas actitudes es la construcción del nuevo hospital de la red, en la avenida do Contorno, región Centro-Sul de la capital minera. Desde el proyecto, toda la estructura fue desarrollada para atender a lo que existe de más avanzado en la arquitectura e ingeniería hospitalaria, revela la Superintendente de Tecnología e Infraestructura de la Red Mater Dei de Saúde, Rafaela França.

El edificio do Contorno, que funciona desde la mitad  de 2014, posee toda  su iluminación en LED, tecnología de vidrio doble, que reduce el intercambio  de calor entre el ambiente interno y externo, e un sistema de climatización automatizado. El mismo sistema funciona como un co-generador de energía, en el cual  todo calor producido por el aire acondicionado se utiliza para calentar el agua, lo que reduce considerablemente el consumo de energía para calentar el agua utilizada en los baños y en la cocina.

Con objetivo de aumentar todavía más la eficiencia energética, los nuevos equipos médicos adquiridos por la  red poseen alta tecnología para reducir el tiempo de duración de los exámenes y procedimientos y en consecuencia el consumo de energía. Rafaela França también destaca que las inversiones realizadas en el área de TI, en la cual  toda la estructura de data-center, uno de  los villanos  de consumo de energía, se virtualizó, contribuyendo también para un uso más racional de la electricidad.

“El hospital realizó toda  su infraestructura de datacenter y tecnología de información con 78% de sus servidores virtualizados. ¿Qué es eso? Hace  con que la gente economice energía eléctrica. No tiene servidor físico. Entonces, 78% de nuestros servidores son virtuales. Esto ya es un concepto que usted disminuye la energía eléctrica para poder alimentarlos, disminuyó la refrigeración, y con eso nosotros aplicamos el concepto de TI verde. Además, también en la parte de tecnología, el hospital adquirió computadores All-in-One, aparatos que poseen apenas el monitor. Además de mejorar el espacio físico, ellos también consumen menos energía. Entonces eso también fue una metodología aplicada en el nuevo emprendimiento y en el edificio   antiguo, todas las nuevas necesidades serán con ese estándar”, esclarece la superintendente.

Incluso con las  inversiones presentadas, principalmente por los hospitales particulares, el ingeniero clínico y consultor, Luiz Flávio Brito, considera que en Brasil el nivel de eficiencia energética en el sector todavía es muy  bajo. Para él, la falta de conocimiento sobre la gestión de energía todavía es muy grande, lo que contribuyó para el desperdicio.

Con o objetivo de concientizar a los empleados y clientes sobre las prácticas de eficiencia energética y sostenibilidad, Rafaela França afirma que el Mater Dei mantiene un programa constante de información entre todas las personas que transitan por las  unidades de la red. Por medio de palestras, panfletos y acciones por medio de redes sociales, el hospital trabaja para fortalecer la cultura del combate al desperdicio y valorizando el uso racional de los recursos.

Para el especialista, nivel de eficiencia energética en los hospitales todavía es bajo. Falta de conocimiento  y profesionales capacitados aún es una barrera para el sector.

“Con los colaboradores y gestores de negocios es una práctica común a nuestra preocupación con el consumo de agua y de luz. Orientamos siempre la utilización racional de todos los recursos. También colocamos en los  medios de comunicación interna, como  intranet, informativos sobre cuánto costa dejar una computadora conectada sin necesidad, cuáles  son los hábitos que las personas deben evitar de  tener, la atención que todos deben tener con la luz, con el aire acondicionado. Ya con los clientes nosotros distribuimos folletos con las informaciones sobre las formas de practicar medidas de sostenibilidad y uso racional de energía y agua. También estamos planeando nuevas acciones para enfatizar, de forma sistémica, esas enseñanzas para  nuestros clientes, tanto por medio impreso, cartilla y folleto, como por las redes sociales”, explica Rafaela.

Sin embargo,  Brito resalta que en el país, al contrario de otros sectores, como la industria, todavía  no existe un pensamiento volcado hacia la eficiencia energética en los hospitales, ya que el cuadro de profesionales está compuesto básicamente por profesionales de la salud. Esta falta de conocimiento contribuye para el aumento del costo del insumo, con el pago  de multas, tarifas de adelantamiento,  utilización de sistemas y tecnologías desfasadas y poco eficientes. Como el retorno con eficiencia energética ni siempre viene de forma inmediata, el ingeniero  afirma que muchos gestores prefieren  dispensar soporte de ingeniería, en cantidad suficiente para ayudar a decidir sobre cuestiones relacionadas a la gestión de energía, para destinar recursos para otros sectores.

Sobre la falta de inversiones en eficiencia energética en la red pública de salud, hoy restricta, en su mayoría, a pequeños proyectos de distribuidoras de energía, el consultor destaca que la falta de mano de obra calificada es la gran barrera.

“Con relación a los hospitales públicos existe el edicto y cuando un proyecto no alcanzara los niveles de eficiencia deseados él puede ser impugnado. Aún así, la falta de mano de obra dificulta la eficiencia energética de forma constante en los  hospitales públicos. Usted tenía un electricista que desenroscaba la lámpara, que después  fue substituido por otro que manipulaba varios tipos de lámparas, lo que contribuye para la actualización del profesional quedara desfasada. Este personal precisa  capacitación. Si usted mira el nivel de conocimiento  de esos profesionales, él evoluciona muy poco a l largo de los años. Ya en la iniciativa privada funciona de forma diferente. Existe una métrica diferente, más bien definida”, afirma Lúcio Flavio Brito.

El ingeniero agrega que la crisis energética y el  aumento de las tarifas da energía eléctrica pueden  ampliar la búsqueda por la eficiencia energética en las unidades de salud. Sin embargo, él todavía es reticente sobre la actitud de algunos hospitales en generar la propia energía. Para él, ese procedimiento todavía es muy  inmaduro en el país, ya que al adoptar la co-generación o generación propia de energía, el hospital, en vez de ser apenas un consumidor, será el responsable por toda la estructura energética del emprendimiento, lo que exige mucha responsabilidad  y  preparación. Lúcio enfatiza que solamente cuando ingeniería estuviera  trabajando  junto con la administración de los hospitales es que el concepto de eficiencia energética estará de hecho implementado en el sector.

“Lo que va a  facilitar la gestión energética con certeza es el  fortalecimiento de la presencia de las  varias ingeniería y de la  arquitectura en la concepción de los hospitales e incorporar eso en el día a día de estas unidades. Y ahí viene el  papel de las escuelas, de las industrias, y el  Brasil viene creciendo en esa  área. Tenemos técnicos en equipos biomédicos, tenemos a los tecnólogos en sistemas biomédicos, los ingenieros biomédicos, los especialistas en ingeniería clínica, y maestros y  doctores en esa área de conocimiento que viene apropiándose  de ese  segmento. Ahora esto  puede profesionalizarse, sistematizarse a nivel gubernamental todavía usted coloca miles de establecimientos asistenciales de pequeño y gran porte, la ganancia es gigantesca. Una salud más consciente desde el punto  de vista energético. Es más salud con menos kilovatio-hora”.

Fuente: Procel Info

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